¿Qué son los hipopresivos?

Si te dedicas al entrenamiento, sabrás lo complicado que es explicarle a una persona, ¡que no sabe ni cómo respira!, cómo hacer un trabajo hipopresivo. Pues imagínate si tienes un grupo de 15 personas.

Vamos a simplificarlo al máximo.

Cada día generas tensiones que no te permiten respirar cómo quieres.

Existen dos maneras muy distintas de respirar: por la barriga o por las costillas. No es ni bueno ni malo, cada una tiene su momento.

…Probablemente no seas consciente de que las costillas no se te mueven al respirar…

Lo primero que tienes que hacer es …

                                        ¡Liberar el diafragma!

 

Una vez tengas menos tensión, serás capaz de realizar una respiración adecuada para activar el transverso. Es el encargado de proteger tus vísceras, controlar tu postura y liberar tensión de tu espalda.

¿Cómo activo transverso?

Muy sencillo, pon las manos sobre tus costillas y coge aire intentando expandirlas todo lo que puedas (sin arquear más la espalda y sin modificar tu curvatura lumbar). A continuación deja que el aire salga por la boca como si quisieras empañar un cristal: de forma prolongada y profunda, observando que tu ombligo tiene que entrar hacia la espalda para ayudarte a sacar el aire.

 

Posturas no hiperpresivas

Hay una forma de ‘favorecer’ el control de tus vísceras, sobre todo cuando quieres hacer ejercicios para mejorar tu suelo pélvico. Simplemente respirando en una posición invertida (donde la cabeza está en un plano inferior a tu cadera) observarás que la barriga desaparece y activarás de forma sencilla el transverso.

  • Pirámide: Colócate en cuadrupedia, controla que los hombros estén separados de las orejas y siéntate sobre los talones. Desde ahí, sin modificar la posición de tus brazos, empieza a extender las rodillas (no hace falta que llegues a una extensión completa), llevando el culo hacia el techo.

  • Ángulo recto: Colócate en cuadrupedia con los talones apoyados en una pared. Mete la cabeza entre los brazos, y, sin flexionarlos, empieza a caminar sobre la pared hasta quedarte en un ángulo recto.

¿Qué te ha parecido? ¡Déjanos tu comentario!

Comentarios:

4 comentarios en “Hipopresivos… que no te vendan la moto


  1. eu
    24 de enero de 2020

    La de la pirámide sí que se puede adaptar a una persona con paraplejia. Y la del ángulo recto quizás también. Podemos probarlos

    1. joanifit
      25 de enero de 2020

      Hola Brais,

      si que se podría. Puedes probar en un plano declinado, en un banco donde la cabeza, o más bien las costillas, estén por debajo de cadera para facilitar la acción de la fuerza de gravedad sobre las vísceras. ¡Ya nos contarás qué tal! Gracias por seguirnos
      Sara

  2. Beba
    27 de enero de 2020

    Saludos!

    Gracias por tan buen aporte e información. Tengo entendido que las personas que se someten a una cirugía abdominal, deben esperar cierto tiempo para poder realizar este tipo de ejercicios, mi pregunta es:¿Cuál es el tiempo prudente en una colescistectomia realizada hace 6 años?.
    Gracias por su tiempo y dedicación.
    Beba

    1. joanifit
      29 de enero de 2020

      Hola!
      Es cierto que para hacer algunos ejercicios (no todos) hay que esperar un tiempo prudencial para no perjudicar la cicatrización. En tu caso, además siendo hace 6 años, no hay restricción.
      De todas formas, los ejercicios se realizan de forma progresiva, de manera que vamos superando »etapas» de lo más sencillo a lo más difícil.
      Gracias por tu comentario.
      Sara

Leave an answer

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *